Los pollos proceden a comerse una vaca,
Estirada en un colchón de rosas.
La vaca está perfumada y,
Las espinas dibujan en el blanco y negro pelaje
Las llagas estigmáticas de tan febril corral.
El corral en el que se manifiesta tal fúnebre canto,
Remite un dejo clasista,
En el marco del presumir pollístico.
Se la comen lentamente,
Picoteo por picoteo,
Le abren las venas y corre un mar de glóbulos,
Que tiñe la total abundancia tierral.
Se manchan las alas, los picos y patas,
Y disfrutan de tal espectáculo,
Porque pronto se los llevará Serrano,
Porque pronto el cadáver se pudrirá.
Dejarán más de la mitad,
No compartirán la matanza,
El placer burgués es máximo.
Fabián Pacheco Barrera
Tu vena social es asombroso caudal de verdades dichas con gracia. Gracias por este aporte...
ResponderEliminarIspirado en realidad.
Miren a quien tenemos por aquí =)
ResponderEliminarQue agradable sorpresa! Créeme que extrañaba tu forma tan peculiar de escritura.